+ LECTURA DE CUENTOS

Alias alumno: CastilloLu

Tutor: erwin falcon

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Una aventura helada

Un día mi hermano Daniel  y  yo estábamos ofreciendo mi delicioso incomparable e inigualable producto y en todo eso vimos un cartel de un concurso de helados y  entramos al concurso y el premio eran 5.000.000 Bs.

Al día siguiente yo Luis Eduardo Castillo Martínez y mi ayudante Daniel Alejandro Castillo Martínez entrenamos para el concurso que era en 5 días entrenando para el concurso al que entramos.

Entrenando en el parque nos conseguimos a unos niños pobres que nos dijeron  que su mama iba a buscar comida al bosque y nunca regreso y que le pidieron ayuda a todo el mundo y nadie los quería ayudar y fuimos a buscarla.

En el camino vimos un cartel que decía que habían animales salvajes y seguimos caminando llegamos a una cueva y  entramos pero no vimos el cartel que decía que había un oso y uno de los niños le piso la cola al oso que estaba en una esquina durmiendo y el oso se despertó furioso y nos persiguió por el bosque hasta que se cansó y nos dejó de perseguir.

 Y llegamos a una  laguna donde habían dos cocodrilos y un puente en mal estado y nos tocó pasar el puente con mucho cuidado y  despertamos a los cocodrilos y corrimos hasta que se cansaron los cocodrilos, y no nos dimos cuenta y caímos a un rio y nadando salimos de ahí y ya se estaba haciendo de noche y armamos la carpa y acostados viendo las estrellas nos comimos unos de mis helados y le pregunte a los niños que cual era su nombre y el más grande se llamaba José y el otro el más pequeño me dijo que su nombre era Vicente.

Cuando amaneció seguimos buscando y llegamos a un lugar donde mi otro hermano Diego estaba haciendo un curso de cuerdas para los campistas del campamento Los Cristales y cuando termino empezó a ayudarnos a buscar a  la mama de Vicente y José.

Buscando a la mama de Vicente y de José Diego nos contó todas sus aventuras en el campamento de Los Cristales nos dijo que una vez se perdió en el ese mismo bosque y le toco hacer un arnés con lianas para subirse a un árbol para poder dormir a salvo de los animales salvajes y seguimos buscando hasta que llegamos a unas casas posiblemente de unos indios posiblemente de indios porque parecían palafitos porque estaban dentro del agua pensamos que estaban abandonados por que había carne podrida y dormimos en esos  palafitos; a mitad de la noche escuchamos un ruido y salimos a investigar  y de repente aparecieron unos indios  no sabíamos si eran indios Caribe o Chibcha o Timotocucuica o Yukpak etc. No sabíamos que eran, nos acorralaron con lanzas, arcos, dagas envenenadas y nos dijeron que teníamos diez segundos para irnos o nos mataban y salimos corriendo hasta que encontramos a la mama de Vicente y de José y ellos muy felices le contaron a su mama todo lo que habían hecho y la mama lloraba muy agradecida por haber ayudado a Vicente y a José a encontrarla.

Saliendo de ahí nos encontramos con todo lo que nos encontramos al entrar, corrimos sin parar hasta que salimos de ahí nos despedimos de Vicente y de José y seguimos entrenando para el concurso para el que faltaban tres días y a Daniel  y a mí se nos ocurrió visitar a nuestros papas José Castillo y a Mercedes Martínez y les contamos todo que vimos junto a nuestro hermano Diego y lo que hicimos por Vicente y José y mi papa muy orgulloso nos dio una cuchara de ingeniero en refrigeración ambulante.  Con solo dos días para el concurso del mejor helado Daniel y yo entrenando para el concurso que era de tres fases tiempo de hacer el producto, sabor del producto y satisfacción al cliente entonces pude hacer un helado en menos de cinco segundos de tres bolas de mantecado chispas de colores brownie sirope de chocolate que se derrite rápido, mas de lo normal, pues era hecho solo con productos naturales sin conservantes.

Ya había llegado el día del concurso y Daniel y yo estábamos muy nerviosos y había llegado la hora en el concurso vimos a Diego a Vicente y  a José y nos pusimos muy felices y con confianza y el juez había dicho que ya podíamos empezar y a mitad fui el primero en terminar y me puse tan feliz por ganar el premio que regale helados gratis a los que no tiene para comer y a todo el mundo.

Una aventura helada

Un día mi hermano Daniel  y  yo estábamos ofreciendo mi delicioso incomparable e inigualable producto y en todo eso vimos un cartel de un concurso de helados y  entramos al concurso y el premio eran 5.000.000 Bs.

Al día siguiente yo Luis Eduardo Castillo Martínez y mi ayudante Daniel Alejandro Castillo Martínez entrenamos para el concurso que era en 5 días entrenando para el concurso al que entramos.

Entrenando en el parque nos conseguimos a unos niños pobres que nos dijeron  que su mama iba a buscar comida al bosque y nunca regreso y que le pidieron ayuda a todo el mundo y nadie los quería ayudar y fuimos a buscarla.

En el camino vimos un cartel que decía que habían animales salvajes y seguimos caminando llegamos a una cueva y  entramos pero no vimos el cartel que decía que había un oso y uno de los niños le piso la cola al oso que estaba en una esquina durmiendo y el oso se despertó furioso y nos persiguió por el bosque hasta que se cansó y nos dejó de perseguir.

 Y llegamos a una  laguna donde habían dos cocodrilos y un puente en mal estado y nos tocó pasar el puente con mucho cuidado y  despertamos a los cocodrilos y corrimos hasta que se cansaron los cocodrilos, y no nos dimos cuenta y caímos a un rio y nadando salimos de ahí y ya se estaba haciendo de noche y armamos la carpa y acostados viendo las estrellas nos comimos unos de mis helados y le pregunte a los niños que cual era su nombre y el más grande se llamaba José y el otro el más pequeño me dijo que su nombre era Vicente.

Cuando amaneció seguimos buscando y llegamos a un lugar donde mi otro hermano Diego estaba haciendo un curso de cuerdas para los campistas del campamento Los Cristales y cuando termino empezó a ayudarnos a buscar a  la mama de Vicente y José.

Buscando a la mama de Vicente y de José Diego nos contó todas sus aventuras en el campamento de Los Cristales nos dijo que una vez se perdió en el ese mismo bosque y le toco hacer un arnés con lianas para subirse a un árbol para poder dormir a salvo de los animales salvajes y seguimos buscando hasta que llegamos a unas casas posiblemente de unos indios posiblemente de indios porque parecían palafitos porque estaban dentro del agua pensamos que estaban abandonados por que había carne podrida y dormimos en esos  palafitos; a mitad de la noche escuchamos un ruido y salimos a investigar  y de repente aparecieron unos indios  no sabíamos si eran indios Caribe o Chibcha o Timotocucuica o Yukpak etc. No sabíamos que eran, nos acorralaron con lanzas, arcos, dagas envenenadas y nos dijeron que teníamos diez segundos para irnos o nos mataban y salimos corriendo hasta que encontramos a la mama de Vicente y de José y ellos muy felices le contaron a su mama todo lo que habían hecho y la mama lloraba muy agradecida por haber ayudado a Vicente y a José a encontrarla.

Saliendo de ahí nos encontramos con todo lo que nos encontramos al entrar, corrimos sin parar hasta que salimos de ahí nos despedimos de Vicente y de José y seguimos entrenando para el concurso para el que faltaban tres días y a Daniel  y a mí se nos ocurrió visitar a nuestros papas José Castillo y a Mercedes Martínez y les contamos todo que vimos junto a nuestro hermano Diego y lo que hicimos por Vicente y José y mi papa muy orgulloso nos dio una cuchara de ingeniero en refrigeración ambulante.  Con solo dos días para el concurso del mejor helado Daniel y yo entrenando para el concurso que era de tres fases tiempo de hacer el producto, sabor del producto y satisfacción al cliente entonces pude hacer un helado en menos de cinco segundos de tres bolas de mantecado chispas de colores brownie sirope de chocolate que se derrite rápido, mas de lo normal, pues era hecho solo con productos naturales sin conservantes.

Ya había llegado el día del concurso y Daniel y yo estábamos muy nerviosos y había llegado la hora en el concurso vimos a Diego a Vicente y  a José y nos pusimos muy felices y con confianza y el juez había dicho que ya podíamos empezar y a mitad fui el primero en terminar y me puse tan feliz por ganar el premio que regale helados gratis a los que no tiene para comer y a todo el mundo.